domingo, 12 de junio de 2011
Imborrable condena
Hoy te vuelvo amar como aquella vez en que fuimos parte de aquella vida llena de infortunio y desamor, hoy te vuelvo a encontrar postrada en un cuerpo de miel, hoy te vuelvo hallar igual que te halle en aquel paisaje borrascoso, hoy te vuelvo besar como te bese cuando eras húmeda y morena tierra y yo duro y agrietado eucalipto, tu nombre escrito en aquel libro de hojas verdes y ramificaciones arteriales, de la periferia a tu corazón fue mi llegada, mi salida, no hay salida ni en la laguna mental mas nublada, "basta que me nombres para ser un recuerdo", destino dicta placentera sentencia de exilio del olvido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Eres como un eterno amante enajenado, pero haz tomado una de las mejores madrugadas donde la genialidad está escribiendo de tu otro lado...
ResponderEliminares muy bueno.... porque expresas con un gran sentimiento el amor hacia la otra persona
ResponderEliminaresta muy bonitoooo..pero me pongo triste jeje
ResponderEliminar